Compañía: NAPTHALINE
Obra: "Blancadama, memorias de una bruja"





En la Rambla  Modolell irrumpe una monstruosa figura que avanza hacia el público. Con un alarde de fuerza, imaginación y la música en directo de guitarras eléctricas y percusión alocada, Satán ocupa el centro de la calle. Cabalga con su dragó al ritmo de sus espasmosa carcajadas. El público acompaña, ríe y disfruta. Una niña en el rincón llora asustada. Vertiginoso ritmo de cinco actores que se multiplican. Aparecen en un balcón, subidos a un muro, haciendo piruetas sobre una papelera. Son los ángeles de Satán. Sacados de una pesadilla. Fieros, pero con un deje de ternura. De alucine.

La risa de Satán, personaje que encarna Pierre, es ensayada, pero sus actores se mofan de él. Realmente son sus carcajadas de la vida real.

Prohibido pasar por el Festival sin verlos.