Diferentes Instrumentistas
alegran las calles de la ciudad de Plasencia.

Durante
los cuatro días que ha durado el festival, las calles de
Plasencia se han inundado de sonidos especiales y muy diferentes
a los que a diario están acostumbrados a oír todos
sus vecinos. El ambiente festivalero que se ha dado a lo largo
de estos días, ha sido un atractivo muy importante para
los placentinos. Ha sido una experiencia muy enriquecedora para
los visitantes, éstos han podido ver, tocar y dar algunos
golpes al tamboril, a pié de calle.
En esta octava edición del festival, en la ciudad de Plasencia
se han mezclado sonidos interpretados por diferentes instrumentistas
procedentes de Extremadura; como es Santiago Béjar, tamborilero
desde hace más de 70 años y maestro de gaita y tamboril,
acompañado por varios de sus alumnos, la Escuela de Tamborileros
de San Antonio de Padua, realizando diferentes pasacalles durante
los cuatro días del festival. El grupo húngaro Zurgó
nos ha traído a golpe de violín, birimbao, Koboz,
Tilinko, instrumentos de origen húngaro, los ritmos y sonido
de la cultura Csángó de Rumanía.