Entrevista 

  • ¿Qué le llevó a investigar y a hacer este libro sobre las mujeres rurales? ¿Ha realizado alguna investigación más sobre mujeres?

La consciencia de dar voz y visibilizar a quienes tradicionalmente han estado ausentes de la epistemología dominante reflejo, por otro lado, de su escasa consideración social,

En la actualidad realizo un trabajo con mujeres inmigrantes en contexto rurales

  • 400 horas de entrevistas a 30 mujeres durante ocho meses, ¿supongo que habrá obtenido un gran enriquecimiento personal ya que habrá llegado a conocer a fondo a esas mujeres? ¿Tuvo una gran colaboración por parte de ellas?

Efectivamente. El mayor enriquecimiento personal se puede resumir en la superación de ciertas visiones que llamaré etnocentricas de las que participamos muchos investigadores e investigadoras sociales. En mi caso no se ha tratado de afrontar sesgos de etnia (para los cuales no había lugar pues se ha tratado de mujeres de la misma “cultura”) ni de género, sino, por llamarlo de alguna manera, de clase. Las mujeres entrevistadas poco o nada parecían compartir conmigo en cuanto a nuestras posiciones de clase. Su perfil de mujeres amas de casa, procedentes de contextos rurales y obreros, con escasos estudios (la mayoría de ellas apenas tenías estudios primarios) y nula experiencia laboral en el mercado de trabajo remunerado, me ha permitido desmontar muchos apriorismos de los cuales creo que, buena parte de la sociedad participa y que se refleja en muchos términos denostativos utilizados para referirnos a ellas

Por su parte, la colaboración fue excepcional. Si tuviera que calificarla diría que muy generosa.

  • ¿Qué valores destacaría de las mujeres rurales? ¿Hay grandes diferencias entre las mujeres rurales y las urbanas?

La capacidad de apertura al mundo y las ganas de cambio. En este sentido me ha sorprendido su conciencia de su propias realidad. Por lo demás, las diferencias entre lo rural y lo urbano cada vez se van difuminando y con toda seguridad son las diferencias socioculturales y económicas las que construyen las diferentes formas de ser mujer.

  • Las mujeres rurales han sido y son grandes trabajadoras, normalmente en economía sumergida, sin ninguna retribución, ya que o trabajan en tierras familiares o trabajo doméstico. En este sentido, ¿su trabajo es poco valorado? ¿Eso les crea frustración? También son las encargadas de la educación y cuidado de los hijos y de las personas mayores, ¿contribuyen a la sociedad del futuro?

Una de las razones por las cuales me dispuse a estudiar a este grupo de mujeres amas de casa tiene que ver con la pretensión de visibilizar a quienes siempre han estado allí pero nunca han estado ni para las ciencia, ni para la economía ni en general para el conocimiento científico. No es el único trabajo sobre amas de casa, en España hay algunos muy buenos (por ejemplo el pionero de maría Angeles Durán “De puertas adentro) y me pareció que podía contribuir no sólo a la construcción del conocimiento social (quizá esto no me corresponda a mi afirmarlo) sino a la reivindicación de un mundo tradicionalmente infravalorado.


La introducción de otros discursos foráneos, “más modernos” sobre la domesticidad, sobre el trabajo fuera de casa o sobre la independencia evidentemente entran en contradicción con esos otros que cantan únicamente las bondades del hogar y lo definen como el “ locus natural de la mujer”. Ellas saben que ya no es así y, por ejemplo, canalizan lo que algunos pueden llamar su frustración, en los procesos educativos y socializadores de sus hijas. En este sentido, por ejemplo se ve algo más que una función reproductora de la institución familiar y del patriarcado. Más bien al contrario, se las puede considerar agentes de cambio. Constantemente me enfatizaban su interés por la educación de sus hijos y su preocupación porque su contexto cortase sus expectativas para con las hijas. Quizá pueda entenderse esto si además se tiene en cuenta que me encontré, sin buscarlo, con que muchas de ellas habían tenido un matrimonio adelantado o provocado por un embarazo no tanto no deseado como no evitado, lo cual se relaciona con la ausencia de proyectos vitales propios. Eso es lo que con todas sus fuerza ellas no quieren.

  • ¿Estas mujeres “ven la vida pasar” sin implicarse o participan activamente? ¿Está produciéndose un auge del movimiento asociativo de mujeres en el ámbito rural? ¿Cuál es el papel de los organismos públicos para potenciar la participación de la mujer?

Son mujeres que se implican de manera creciente en su comunidad. En este sentido el movimiento asociativo de la mujer, especialmente en el ámbito rural, se ha desarrollado extraordinariamente gracias en parte, a la labor que las distintas instituciones están llevando a cabo. Aunque no me gusta utilizar el término son un “capital social y humano) extraordinario que debe ser considerarse en los procesos de dinamización y desarrollo


  • ¿Cuál es el papel de la mujer, en general, en la sociedad extremeña?

Como en el resto del estado no hay una mujer extremeña, hay muchas mujeres extremeñas, o , mejor dicho, muchas formas de ser mujer en Extremadura (y en Galicia, Euzkadi o Valencia) y sus papeles son similares al resto del estado.
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