Justificación
El placer de saborear un buen plato típico de la tierra que nos ha visto nacer provoca siempre en nosotros una enorme convulsión de sensaciones incognitivas difíciles de explicar con simples palabras. El hecho de ver la reacción de una persona que haya emigrado a otra comunidad o fuera de nuestro país y vuelva a nuestros pueblos a degustar los platos que raramente puede saborear en su residencia habitual, no deja indiferente a nadie en absoluto. Hasta los que saborean a diario esos manjares les sabe más ricos con tan sólo ver la cara del emigrante al llevarse a la boca el primer bocado.
¿Quién no ha vivido semejante sensación con algunos de sus familiares llegados en fiestas o estaciones estivales? Hoy en día, la comida rápida o precocinada, la escasez de productos de calidad en lugares lejanos al origen de éstos, o los mismos precios elevados de éstos fuera del entorno natural en el que son producidos, se convierten en obstáculos para los más exigentes paladares. Ni que decir tiene la repercusión de la comida moderna en nuestra salud, sin duda, un claro agravante en detrimento de ésta de los últimos decenios. Los médicos no dejan de alertar de esta circunstancia, y muchas veces, nosotros mismos hacemos oídos sordos a esta llamada.
Cubriendo uno de los principales objetivos del Plan de Alfabetización Tecnológica y Software Libre de Extremadura, la recuperación y recopilación de la cultura extremeña, nace el proyecto Ruta Gastronómica. Con la Ruta Gastronómica, además de sumergir al ciudadano en el proceso de alfabetización, convierte en activo participante al usuario además de incentivar el compromiso social de éste.
La Ruta Gastronómica es una herramienta válida para desarrollar esas habilidades sociales y tecnológicas que se buscan desde cada uno de los Nuevos Centros del Conocimiento; desde el manejo de procesador de textos, realización y tratamiento de fotografías digitales, navegación por Internet, trabajo de organización y cooperación en grupo, así como el enorme valor de contacto con la sociedad y transmisión de conocimientos.
Mediante conversaciones con la ciudadanía, escucha activa y reflexiva, se llegó a la conclusión de que el compartir y facilitar las recetas típicas de nuestros pueblos, platos ancestrales casi perdidos, era un más que potente medio de hacer llegar a través de la red una pieza indispensable de nuestra cultura y tradiciones, además de fomentar la inclusión de la sociedad en el mundo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.
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